Dormir profundamente nutre la vida

“Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro, a la mitad del camino”.

Sigmund Freud

Desde el Canal de Salud del Grupo IMQ se señala que el sueño profundo es uno de los tres pilares de la buena salud junto con una dieta equilibrada y el ejercicio regular. La mayoría de los trastornos del sueño son tratables y, sin embargo, menos de un tercio de los pacientes buscan ayuda profesional. Los problemas del sueño son, de hecho, una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de hasta un 45 % de la población mundial.
Las personas con un sueño profundo y sin interrupciones experimentan tasas más bajas de hipertensión arterial, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas. Lamentablemente, solo un tercio de la población mundial disfruta de un sueño profundo. Las alteraciones en el descanso no distinguen edad, siendo, de hecho, los jóvenes los más afectados. Tal y como se indica desde Grupo IMQ, dormir en el mundo moderno se ha convertido en un desafío y es que las nuevas tecnologías inhiben la hormona del sueño.
Por su parte, el Dr. Rafael Téllez, neurofisiólogo y psicólogo clínico, señala que el sueño es determinante para la calidad de vida. Cuando éste es deficitario o de mala calidad, pueden presentarse múltiples y diversos síntomas: fatiga diurna, alteraciones del humor tales como irritabilidad, disforia, tensión, indefensión o incluso estado de ánimo deprimido. Además, los afectados pueden referir quejas somáticas gastrointestinales.

Por su parte, el Dr. Rafael Téllez, neurofisiólogo y psicólogo clínico, señala que el sueño es determinante para la calidad de vida. Cuando éste es deficitario o de mala calidad, pueden presentarse múltiples y diversos síntomas: fatiga diurna, alteraciones del humor tales como irritabilidad, disforia, tensión, indefensión o incluso estado de ánimo deprimido. Además, los afectados pueden referir quejas somáticas gastrointestinales

¿Cuáles son los trastornos del sueño más comunes?

Entre los más destacados, se pueden encontrar el  insomnio, la hipersommolencia, las parasomnias (sonambulismo, terror nocturno y alimentación nocturna, entre otros), el síndrome de piernas inquietas, trastornos del sueño REM, narcolepsia, privación del sueño y la apnea (el trastorno de sueño respiratorio más común). El Dr. Téllez observa que la mitad de los trastornos son de origen respiratorio y el resto es un cajón de sastre en el que destaca el insomnio crónico.

¿Por qué la Pandemia Covid 19 afecta al sueño?

Desde BBC News Mundo, Margarita Rodríguez señala que la cuarentena o el aislamiento social y/u otra serie de medidas preventivas que se están tomando en diferentes países para evitar la propagación del coronavirus está afectando de más a nuestros hábitos y nuestro patrón del sueño no se escapa a la nueva realidad.

Hay personas que, por ejemplo, están experimentando hipersomnia o trastorno del sueño por el que la persona está excesivamente somnolienta durante el día y tiene una gran dificultad para despertar del sueño.

Sin embargo, de acuerdo con Barato Salvador, no sólo se trata de la dificultad para conciliar el sueño, sino para mantenerlo: podemos despertarnos varias veces durante la noche porque el nivel de activación que tenemos durante el día es muy elevado. Indica que al no estar tranquilo, los microdespertares que ocurren entre cada ciclo del sueño se hacen más conscientes. Por su parte, el neurólogo Hernando Pérez, especialista del Centro de Neurología Avanzada de España, también habla del despertar precoz, que consiste en despertarse antes y no poder volver a conciliar el sueño por el resto de la noche. ¡Pero hay buenas noticias! El cuerpo y la mente se pueden adecuar a nuevas rutinas, el sistema nervioso tiene un sistema que se llama plasticidad neuronal y esto le permite adaptarse a las modificaciones.

¿Cómo se pueden prevenir y/o mejorar los trastornos del sueño?

Para un sueño de calidad el Dr. Téllez recomienda levantarse todos los días a la misma hora, incluido el fin de semana; así como, evitar: siestas largas, quedarse en la cama más tiempo del necesario, sustancias estimulantes, cenas copiosas, uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse. Respecto a la duración del sueño, apunta que su duración es variable en cada individuo. Lo importante es que cada uno, intente ajustarse a sus necesidades. Indica también que a lo largo de la noche el sueño va atravesando por varios ciclos y niveles de profundidad  y que es normal despertarse varias veces a lo largo de la noche. La calidad del sueño no depende tanto de dormir de un tirón, como de volver a conciliar el sueño.

Asimismo, tras leer las recomendaciones hechas por la Sociedad Española de Neurología para un buen sueño nocturno y un control adecuado de los trastornos del sueño durante la pandemia por coronavirus, desde BBC News Mundo y Revista Medicina y Salud Pública, a cuenta de Marcela Boyacá, se facilitan una serie de recomendaciones (más desarrolladas) que pueden ayudar a mejorar los problemas de sueño y/o prevenirlos:

  • Mantén una rutina: establece un horario fijo para ir a dormir y respeta esa hora. El cerebro tiene que tener claro cuándo tiene que estar despierto y cuando no.
  • Queda terminantemente prohibido llevarse una preocupación a la cama: hay que pensar en algo agradable.
  • El tiempo de sueño debe ser igual al tiempo en cama y/o la cama es para dormir: hagamos que el cuerpo vincule la cama con el sueño para que se desactive cuando llegue a ella. Por ejemplo, no trabajes, ni estudies, ni hables por teléfono en la cama.
  • Evita las siestas, pero si no puedes, que no duren más de 30 minutos
  • No lleves el celular o la tablet a la cama, no sólo porque su luz inhibe la secreción de la melatonina (hormona clave para relajarse y dormir), sino porque te puedes encontrar un mensaje o información en internet que puede aumentar tus niveles de ansiedad e incertidumbre.
  • Haz ejercicios durante el día y evítalo a toda costa poco antes de irte a la cama.
  • No ingieras mucha cantidad de comida a la noche, así como evita bebidas con cafeína.
  • Trata de relajarte en la medida de lo posible, especialmente antes de irte a acostar. Busca algo que te distraiga y que te ayude a despejar tu mente: meditar, hacer ejercicios respiratorios y/o escuchar música apacible, entre otros. Bañarse antes de dormir puede ayudar a conciliar el sueño
  • El entretenimiento es fundamental, pero saltarse la hora de dormir por un maratón de tu serie favorita repercutirá en la hora en que te despertarás y todo tu ciclo del sueño se verá alterado y corregirlo no siempre es fácil.
  •  Si tienes problemas para dormir o te despiertas a la madrugada, sal de la cama pero sin estimular al cerebro con luces y/o pantallas (nada más que las imprescindibles).
  • Consulta con tu médico o con un especialista si sientes que tus problemas para dormir empeoran, pues es importante tomar medidas a tiempo.

ANA DELIA ROMEO BONET

Muchas gracias por llegar hasta aquí, ¿qué te ha parecido el artículo? ¡Puedes dejar tu opinión en los comentarios!

  1. ¡Me encanta! Muchas gracias por esta información tan interesante y detallada.

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